Este Tipo de Liderazgo No Tiene Sentido - Parte 2
Al seguir profundizando en el Salmo 23, aprendemos más sobre el liderazgo que no tiene sentido a través de cómo la presencia de Dios afecta la vida de David. El versículo 3 muestra cuánto necesitamos a Jesucristo, pero, más importante aún, que todo lo que Él hace por nosotros es por amor de su nombre. En otras palabras, ¡no se trata de nosotros! Se trata de Él.
Esta comprensión es esencial para todo líder, porque revela quién es Dios y quiénes somos nosotros. Estamos bajo su liderazgo. Es un dilema de posición, uno de los mayores dilemas de los líderes.
Versículo 4: "Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré peligro alguno." El contexto, una vez más, es esencial para entender la mente de David. El pastor tenía que buscar pastos verdes y, en ese proceso, necesitaba pasar por caminos peligrosos. A veces, las ovejas tenían que ir una tras otra por ese sendero estrecho y peligroso. Por eso menciona la vara y el cayado. Estas eran las herramientas que el pastor usaba para proteger y disciplinar a las ovejas, revelando, una vez más, la dependencia de las ovejas con respecto al pastor.
Los versículos 5 y 6 revelan cuán grande es Jesucristo en cualquier circunstancia. Él está con nosotros, lo que nos lleva al versículo 5. Su presencia es suficiente. David no está hablando de provisión; está hablando de la presencia de Jesucristo. El versículo 6 concluye diciendo que, por medio de su presencia, la bondad y el amor estarán siempre con nosotros y, un día, habitaremos en su casa para siempre. David está revelando la esperanza que tiene en Dios por medio de su presencia diaria.
Este salmo nos ayuda a comprender nuestra total dependencia de Jesucristo. Lo vemos en las Escrituras a través de personas que Dios usó para su gloria, a pesar de (y a veces por medio de) sus fracasos. No se trata de esas personas, ni de ti ni de mí; se trata de Él, Jesucristo.
Este salmo revela cuánto necesitamos a Jesucristo en nuestras vidas. La salvación consiste en entender que tú y yo no podemos pagar la ira de Dios; solo por medio de la muerte y resurrección de Jesucristo podemos encontrar esperanza. Un líder que no tiene sentido lidera no con base en su propia fuerza, sino en la fuerza de Cristo. Es lo contrario de la visión del mundo sobre el liderazgo. Es un tipo de liderazgo que no tiene sentido.