Declaración de Fe
Los fundamentos bíblicos y las creencias centrales que guían nuestro ministerio.
Nuestras Creencias Fundamentales
Definiendo el Evangelio
El Evangelio no es solo la puerta de entrada de la vida cristiana — es el fundamento permanente de todo liderazgo, ministerio y transformación cristocéntrica.
La palabra "Evangelio" significa Buenas Nuevas. Pero para que las buenas nuevas tengan sentido, primero necesitamos entender la mala noticia — y luego contemplar lo que Dios hizo para transformarla para siempre.
El Problema: Separados de Dios
Todos los seres humanos nacieron en rebelión contra Dios — a eso lo llamamos pecado. El pecado no es solo un conjunto de acciones equivocadas; es un estado de alienación fundamental. Somos incapaces, por nuestros propios esfuerzos, de restaurar la relación con un Dios santo y perfecto. Las consecuencias del pecado son la muerte espiritual, la separación de Dios y el juicio eterno.
La Solución: Lo que Dios Hizo
Por amor, Dios envió a Su Hijo Jesucristo al mundo. Jesús vivió la vida perfecta que nosotros no pudimos vivir, y murió la muerte que merecíamos morir — pagando la pena por nuestro pecado en nuestro lugar. Al tercer día, resucitó de entre los muertos, demostrando Su victoria sobre el pecado, la muerte y el juicio. Por medio de Jesús, el camino de regreso al Padre está abierto.
El Evangelio en Cuatro Movimientos
Dios: Dios es el Creador de todas las cosas, santo, justo y lleno de amor. Creó a los seres humanos para tener una relación íntima con Él y para vivir para Su gloria.
Hombre: Toda la humanidad se ha rebelado contra Dios, eligiendo seguir sus propios caminos en vez de los caminos de Dios. Ese pecado nos separó de Él y nos hizo sujetos a Su justo juicio. Ningún esfuerzo humano es suficiente para restaurar esa relación.
Cristo: Jesucristo, plenamente Dios y plenamente humano, entró en la historia para resolver lo que no podíamos resolver. Vivió sin pecado, murió en la cruz como nuestro sustituto, cargando con nuestra culpa y condenación, y resucitó corporalmente al tercer día, venciendo a la muerte. Su resurrección confirma que Su obra fue aceptada por el Padre.
Respuesta: El Evangelio exige una respuesta. Dios llama a toda persona al arrepentimiento, a volverse del pecado, y a confiar en Jesús como único Salvador y Señor. Quien cree recibe perdón, reconciliación con Dios y el don del Espíritu Santo, que transforma continuamente la vida del creyente a la semejanza de Cristo.
Por qué esto importa para el liderazgo
En Lead by the Name, creemos que el liderazgo cristocéntrico genuino solo es posible a partir de la experiencia personal del Evangelio. No lideramos basados en principios morales externos ni en el esfuerzo por el desempeño; lideramos desde un lugar de transformación interior, motivados por el amor de Cristo y sostenidos por el poder del Espíritu Santo. El Evangelio no es solo el punto de partida; es la fuente permanente de todo liderazgo fiel, humilde y sostenible.