La Estrella que Ilumina Corazones: Una Reflexión de Navidad
La Estrella que Ilumina Corazones: Una Reflexión de Navidad.
Un día, la historia fue marcada por una estrella que condujo a los pastores hasta la Estrella. "¿Dónde está el recién nacido Rey de los judíos?", preguntaron. "Vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarlo." Mateo 2:2. La estrella apuntaba a donde estaba la Estrella, el Rey, el Salvador del mundo. Hubo regocijo en el cielo por la venida del Mesías, el Hijo de Dios que salvaría a la humanidad. "De repente apareció una multitud de las huestes celestiales con el ángel, que alababan a Dios y decían: 'Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a quienes gozan de su buena voluntad'." Lucas 2:13-14.
La Estrella, Jesús, iluminó el mundo, trayendo la esperanza más brillante de vida eterna con Dios. Un mundo condenado en su pecado. "Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios." Romanos 3:23. La Estrella está siempre lista para brillar en corazones receptivos a ella. "Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso." Mateo 11:28. La Estrella, Jesús, ofrece aliviar nuestra carga para que tengamos el descanso necesario para nuestras almas. El descanso solo se encuentra cuando reconocemos la culpa impagable del pecado sobre nosotros, y solo Él puede librarnos de la condenación. "Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús." Romanos 8:1.
La Estrella, Jesús, está siempre lista para traer vida abundante a los seres humanos, una vida que solo Él puede dar. "De su interior brotarán ríos de agua viva, como dice la Escritura." Juan 7:38. La Estrella, Jesús, promete una morada celestial que ya preparó para todos los que desean habitar con Él. "Y si me voy y les preparo un lugar, vendré otra vez y los llevaré conmigo, para que ustedes estén donde yo esté." Juan 14:3. ¿Cómo alcanzar esa morada celestial? La Estrella es el camino: "Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí." Juan 14:6. Él es la Estrella que siempre brilla y brillará por toda la eternidad. "Una vez más Jesús se dirigió a la gente, y les dijo: 'Yo soy la luz del mundo. El que me sigue nunca andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida'." Juan 8:12.
En esta época, compramos regalos para tantas personas y nos olvidamos del regalo que Él quiere de nosotros: nuestro corazón. Un corazón lejos de las adicciones, lejos del mal, de los malos hábitos, de la indiferencia hacia los demás, de los propios intereses, de todo lo que no agrada al Creador del Universo. Él quiere recibir tu corazón totalmente abierto, para que pueda hacerlo Su morada y transformarlo. "Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo en ustedes; quitaré de ustedes el corazón de piedra y les daré un corazón de carne." Ezequiel 36:26. Solo Él puede hacer ese cambio en el corazón humano.
Antonio Mendes
Consultor de Liderazgo de Iglesias y Ministerios