Líderes, Siempre Hay Alguien Mirándote
Yo te guío por el camino de la sabiduría
y
te conduzco por sendas rectas.
- Proverbios 4:11 (NVI)
En uno de mis viajes internacionales, nuestro vuelo no pudo llegar al destino y aterrizó en Houston, Texas, debido a una falla técnica. Entonces, empecé a buscar otro vuelo para llegar a mi destino. Corrí como loco por cada mostrador de aerolínea para encontrar una alternativa.
Avancemos algunos años. Yo estaba predicando en una iglesia en São Paulo, Brasil, y un hermano me preguntó si yo era quien estaba en el aeropuerto de Houston en esa fecha específica. ¡Respondí que sí! Me dijo que me estuvo observando todo el tiempo desde lejos, ya que estaba en otra área separada por una pared de vidrio y no podía alcanzarme para conversar.
Como contó un predicador en Cuba en un sermón, un vecino se le acercó un día y le preguntó: "¿A dónde van usted y su familia todos los domingos?" El pastor respondió: "Vamos a la iglesia, pero ¿por qué pregunta?" Él respondió: "Los veo salir de casa por mi ventana todos los domingos." Ese día, el título del mensaje fue: "Siempre hay alguien en la ventana mirándote."
Los líderes necesitan estar siempre atentos, pues tienen la tarea de liderar y dar ejemplo. Considera el consejo de Pablo a Tito: "En todo sé tú mismo un ejemplo para ellos, mostrando integridad en la enseñanza y seriedad." (Tito 2:7) Ve también a Pablo aconsejando a Timoteo: "Y un siervo del Señor no debe andar peleando; más bien, debe ser amable con todos, apto para enseñar y muy paciente." (2 Timoteo 2:24)
Líderes, debemos tener cuidado, porque siempre hay alguien observándonos. Esto no es motivo para que vivamos ansiosos o con temor de estar sujetos al escrutinio de otros. Al contrario, es un desafío para vivir y liderar con integridad. Al asumir ese desafío, podemos hacerlo con confianza, porque Dios nos suple de inmediato con todo lo que necesitamos para vivir vidas de integridad.