¿Qué Pasa Cuando los Líderes Rechazan el Feedback?
Feedback: información sobre el desempeño de una persona, usada como base para la mejora.
Uno de los mayores problemas en el liderazgo es la distancia que las organizaciones crean entre el equipo ejecutivo y los empleados. Este tipo de estructura dificulta el feedback. Sin feedback, los líderes pueden volverse egoístas y vivir una vida de engaño, reclutando empleados que se convierten en sus títeres. Empiezan a verse a sí mismos de una manera que no refleja la realidad del equipo. El feedback permite que los líderes vean lo que no pueden o no quieren ver.
Una organización en EE. UU. tenía un líder clave que creó procesos internos y decisiones estratégicas para protegerse de recibir cualquier feedback real. También estableció líneas de autoridad para cortar conversaciones cuando surgía algún feedback sobre él. No es que fuera una mala persona, con malas intenciones. Era un líder joven que no había sido capacitado para recibir críticas honestas y claras. Estaba atrapado en su propio ego. Como resultado, el equipo estableció una línea invisible y se aseguró de no cruzarla.
El liderazgo centrado en Cristo está lleno de feedback honesto. Eso no significa que lideraremos como Jesús; significa que seremos liderados por Jesús. Esa es una diferencia enorme cuando se aplica a nuestras vidas como líderes. No podemos liderar como Jesús, pero sí podemos liderar aprendiendo quién es Jesús y lo que Él hizo. El equipo con el que trabajamos es fundamental para ayudarnos a ver qué tan bien estamos aprendiendo de Jesús y de lo que Él hizo. Nos ayuda a mejorar y a evitar repetir errores tontos. Hay un principio llamado Cuatro Ojos, muy usado en el área de edición. La idea es tener a otra persona revisando tu trabajo y dando feedback, porque te ayudará a ver lo que no pudiste ver por ti mismo.
Un líder centrado en Cristo desea y crea caminos claros para el feedback honesto.
¿Tienes dificultad, como líder, para recibir feedback? ¿Has trabajado con un líder que no acepta feedback?